HIPOCRESÍA DE LA IZQUIERDA

                                      

El tópico de la literatura es que los personajes que sermonean a los demás son siempre los más conservadores. La realidad actual, sin embargo, es bien distinta. Si Vd. lee un comentario moralista, predicando una determinada conducta como buena y otra como mala, lo más probable es que proceda de un personaje que se autodenomina progresista.

La base de la izquierda de lo que desde la Revolución francesa llamamos izquierda, es que moralmente se considera superior a la derecha. Ellos son los buenos y todos que no son de izquierda son los malos y maquinan, engañan o hacen trampas para perjudicar a la gente. Dan lecciones a todo el mundo cuando deberían pedir disculpas.

Pedro Sánchez, apoyándose en los comunista de Podemos y en los golpistas catalanes, echó a Rajoy diciendo que convocaría elecciones a la mayor brevedad posible y no lo ha hecho.

Es insufrible tener que aguantar a los políticos socialistas y podemitas hablando constantemente de la riqueza como el fruto de la explotación del obrero y njo como el resultado de haber generado riqueza para la sociedad. Consideran la propiedad privada como un robo y la propiedad inmobiliaria como un crimen contra la gente que no puede tener una vivienda digna.

Llaman especulador a cualquiera, pero uno de los anteriores ministros de Exteriores, compañero suyo,  recibió una sanción muy grave por vender acciones utilizando información privilegiada.

Han hecho de su odio a los ricos una de sus señas de identidad, pero ¿qué dicen cuando ellos se hacen ricos? Tomemos como ejemplo a José Bono, uno de los mayores defensores de las clases necesitadas. Ha acumulado un cuantioso patrimonio familiar en el que se incluyen un piso de un millón de euros en el centro de Madrid, una lucrativa compañía hípica, un ático en el barrio de Salamanca –el más caro de la capital- dos áticos en Estepona, una joyería en Albacete y unos ingresos anuales superiores al millón de euros. Siendo presidente del Congresos de Diputados salió a la palestra a declarar que elo “indecente no es tener sino robar”.

La cuestión es por qué si bono considera que “tan honrado o miserable puede quien gana 10 como quien gana 1.000” se ha tomado tantas molestias en ocultar que ganaba  no 1.000 sino un millón. ¿Por qué ha tenido que asignar la propiedad de una joyería a una niña de 10 años sin capacidad civil para obrar y dirigir una compañía? ¿Por qué ha descalificado a los que  sacaban a relucir su patrimonio tachándolos de extrema derecha?

    Enrique Gómez Gonzalvo, 10-02-2022 Referencia 390


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s