EL MARXISMO LENINISMO

                                      

El marxismo-leninismo es el comunismo resultante de la revisión por parte de Lenin  de los postulados del pensamiento de Carlos Marx, adoptándolos para la toma del poder político mediante la lucha armada

Tras la revolución bolchevique de 1917  inicialmente  hubo un movimiento de simpatía en casi todo el mundo  por el comunismo, pues  el sistema zarista estaba muy desprestigiado. Los malos eran  los burgueses, el ejército, el clero y los buenos,  los revolucionarios, los que mataban.

 La cumbre de la popularidad del comunismo se produjo en 1929,  coincidiendo con la gran depresión, cuando muchos pensaron  que la solución al capitalismo era  el sistema soviético.

 Tras la muerte de Lenin le sucedió Stalin y en 1930  comenzaron las purgas en el partido comunista, tan intensas que nadie ha matado tantos comunistas como él. Entonces se empezó  a desmotivar el modelo comunista y en todas partes bajó la simpatía por esta ideología.

En 1939 esas simpatías disminuyeron más todavía por el pacto  de Stalin con Hitler para el reparto de Polonia y por no devolver el oro a España que había sido llevado a Rusia por el bando republicano durante la Guerra civil.

 En 1941 Hitler atacó a  su aliado Stalin. Después de 2 años de derrotas, Stalin trasladó  200.000 soldados rusos  por sorpresa de Siberia al frente de Rusia y, con la ayuda del invierno, cambió el sentido de la guerra.

En 1949 triunfó la revolución marxista en China y el comunismo  pasó a ser la nueva esperanza de la izquierda mundial hasta 1959 en que disminuyó  por  el enorme fracaso del Gran Salto Adelante.

Volvió a subir su popularidad  con las manifestaciones estudiantiles de París de mayo del 68, la difusión la Teología de la Liberación en la Iglesia católica y llegó  a su apogeo con el triunfo de Fidel Castro.

Entonces todo el mundo pensaba que la economía planificada era más eficiente que la economía de mercado, porque despilfarraba menos los recursos, y además era más justa porque distribuía más equitativamente los recursos. Socialmente producida, socialmente distribuida. Después se reconoció que era tan eficiente, pero seguía siendo siendo la más justa.

 El mismo Max había reconocido que la burguesía había hecho maravillas con la  Revolución industrial, pero había aumentado la injusticias, el sufrimiento, el dolor de los hombres y los ricos se habían hecho cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

 Todo el mundo, incluso Estados Unidos y la Iglesia pensaba que el futuro del mundo sería  el comunismo. El economista americano Galbraith hablaba de la convergencia del capitalismo con el socialismo y creía  que el capitalismo se iría aproximando al socialismo hasta confundirse con él.

  Pablo VI, después del Vaticano II estaba convencido que el comunismo duraría muchos siglos y que había que preparar a los cristianos para ello.

A partir de 1970 la popularidad del comunismo comenzó  a caer hasta el día de hoy.  La primera política que hizo frente a ese discurso de sumisión fue Margaret Thatcher en los años 80, a la que se sumó   Ronald Reagan. Un poco más tarde Juan Pablo II combatió la masiva presencia comunista dentro de la comunidad cristiana.

 En 1979 murió Mao y  en 1982 comenzó la reforma del comunismo en China que aún no ha terminado.

Hannah Arendt brillante pensadora judía socialdemócrata decía que los comunistas  no estaban equivocados porque pensaran cambiar el mundo, sino que lo que pensaban cambiar era la naturaleza humana.

          Enrique Gómez Gonzalvo, 6-12-2022, Referencia 624


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