PEDRO Y PABLO

                                          

Hacen como que se pegan, pero no se pueden separar. No es verdad que haya un conflicto serio  entre Sánchez y Pablo. Es cierto que hubo un enfrentamiento hasta las últimas elecciones generales cuando compitieron por la Presidencia del Gobierno, pero tras los comicios, comprendieron que no gobernarían  ninguno de los dos si no se unían y así seguirán. Volverán a pactar en cuanto sea necesario. En el fondo se llevan muy bien. Son como los trileros de las ferias ¿dónde está la bolita?

 La imagen de enfrentamiento les beneficia a lo dos, uno a la extrema izquierda  y el otro a los “moderados”. Así nos engañan a todos. Uno dice subiremos los impuestos y el otro añade bajito, pero solo a los ricos. Uno ataca la Monarquía, pero el otro dice, solo al rey emérito.  Uno da una imagen de dureza, pero el otro dice  que él esta allí para moderarlo. El poli bueno y el poli malo.

Pablo Iglesias, hijo del militante del FRAP  Francisco Javier Iglesias, que cuenta con la protección del gobierno comunista de Venezuela,  en las recepciones del Rey da  una imagen siniestra y rencorosa, desaliñado y guardándose la corbata en el bolsillo de manera ostensible para hablar con los batasunos. Espera su momento que llegará si se rompe España por el separatismo catalán, para pescar en río revuelto.

 Otro comunista  también espera el momento, es Alberto Garzón, Secretario General del Partido Comunista de España y diputado de Unidas Podemos, que dice ser  leninista “a mucha honra”.  En unas manifestaciones a la revista satírica Mongolia, ha asegurado que si en España se dieran “las mismas condiciones” que en la Rusia de 1917, “indudablemente” iría mañana al Palacio de la Zarzuela y haría lo mismo que Lenin le hizo al Zar. ¿También al perro, Alberto?

Lo sorprendente no es que  haya alguien que diga estas cosas, lo sorprendente es que  haya un país en Europa que tenga un vicepresidente  y 4 ministros comunistas en el gobierno. Lo sorprendente es que tras cien años de comunismo nadie haya aprendido nada. Lo sorprendente es que  los seguidores del comunismo  no  acepten la realidad.

Tiene razón Javier Pérez-Cepeda cuando dijo que  “en cada generación hay un selecto grupo de idiotas convencidos de que el fracaso del colectivismo se debió a que no lo dirigieron ellos”

Hay regímenes miliares, regímenes autoritarios, regímenes despóticos, pero la dictadura perfecta es la comunista

  Enrique Gómez Gonzalvo Terminado 22/03/2021(Referencia 623)


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s