EL PENSAMIENTO  PROGRESISTA

 

El progre En España, el pensamiento progresista  apareció más tarde que el comunismo y el socialismo. Fue  durante  el tardo franquismo y   la transición cuando  alcanzó una gran difusión. Más que  una doctrina política es una moral y  su filosofía es  el relativismo  y el hedonismo.

Los progres no creen  en la revolución proletaria y violenta ni en la conquista del poder político,  para establecer el paraíso en la tierra como los comunistas. Tampoco creen que  sin violencia y respetando las libertades, se pueda establecer  el socialismo democrático.

Saben que si  sus ideas se llevaran a la práctica, los primeros perjudicados serían ellos mismos y  hacen en su vida privada exactamente lo contrario de lo que predican en público.

Defienden la sanidad y  la enseñanza públicas, pero si pueden, utilizan los hospitales y los colegios privados. Admiran a los Castro, pero saben que  los cubanos de Miami viven mejor que los cubanos de la Habana y que es  mejor la economía liberal que la intervenida.

Quieren  simplemente preservar su nivel de vida y curar su  injustificado complejo de culpa haciendo responsables a los demás de todas las  desgracias en el mundo. En el fondo  se sienten en deuda con el prójimo y proponen saldar dicha deuda con el dinero de los demás.

Es bonito oír que la sociedad debe proporcionar a todos los individuos alimentos, educación, sanidad y vivienda, pero la sociedad no es algo abstracto: la sociedad somos cada uno de nosotros. Y  uno ¿está obligado a trabajar más para el bienestar de otra persona? ¿Y si esa persona no quiere trabajar? Ningún estado puede obligarle a ello.

Piden que España acoja a los refugiados, pero ellos no admiten a ninguno aunque dispongan de un casoplón como  Pablo Iglesias.

Hablan constantemente de diálogo con los separatistas y los terroristas. No se dan cuenta que el que no se hace respetar acaba siendo el mono de feria en cualquier sitio, ya sea en la vida diaria o en política exterior.

El cristiano cae bien a los progres, pero el católico  fatal. Para los progres,   los comunistas y los cristianos son un Cristo que se baja de la cruz para  descrucificar a la humanidad.

Cristianos  y progres se perdonan mutuamente porque las intenciones son buenas. En cambio, con los católicos los progres hacen  bromas de mal gusto  y a esto le llaman  libertad de expresión. No se atreven a hacerlas con el islam, pero con los curas les sale gratis.

Ningún progre presume de ser  heterosexual, católico y de derechas. La paternidad está denostada  y la necesidad de un hijo ha desaparecido.

El progresismo está especialmente infiltrado  en el periodismo y en  la enseñanza, pues ellos son los nostálgicos de Mayo del  68.

En la enseñanza, no prima la búsqueda de una mejor formación intelectual de los españoles sino evitar el fracaso escolar. La envidia y el resentimiento prevalecen sobre el espíritu de emulación y la admiración del éxito. La consecuencia es que en la sociedad ha caído en picado la auto exigencia y el esfuerzo en el trabajo.

Enrique Gómez Gonzalvo  18/10/2019 Referencia 326

 

 

 

 

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s