LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA

 

descargaEn 1931, mediante una tergiversación monumental, convirtieron unas elecciones municipales, que además habían sido ganadas por los monárquicos, en un plebiscito por la República.

Alfonso XIII, que estaba en depresión porque había fallecido su madre recientemente y quizá con un ataque de pánico porque 13 años antes, sus primos los zares  habían sido asesinados por la revolución bolchevique, huyó de España, prácticamente sin motivo. Es cierto que todos le abandonaron, incluso Romanones. Sólo le apoyó Ricardo de la Cierva.

Quizá si el Partido Reformista en el que destacaban Ortega y Azaña, no hubiera fracasado y se hubiera integrado en el sistema de la Restauración, se habría evitado la llegada de la   República, pero ambos eran excelentes escritores, y el primero, el mejor filósofo español del siglo XX, pero pésimos políticos.

Entre los partidarios de la República había personas de derechas, reformistas, que aspiraban a una democracia liberal como Marañón, Ortega, Ramón Pérez de Ayala, Alcalá Zamora, Miguel Maura, Antonio Machado hasta que se volvió bolchevique, Unamuno, algunos socialistas  como Besteiro, que representaba a un tercio del partido. Eran gente de buena voluntad, pero pensaba que cambiando el régimen se arreglaban las cosas. Había otro grupo, los socialistas de Caballero, Prieto y Negrín, la Izquierda Republicana de Azaña, los anarquistas y los separatistas vascos y catalanes, que buscaban la revolución. Desde el inicio,  los primeros fueron desbordados por los segundos con agresiones brutales, quema de iglesias, constitución no laica sino antirreligiosa, etc.

La CEDA, el gran partido de la derecha, aceptó la República, aunque no pudo identificarse con ella. Lo mismo ocurrió con la Iglesia, si vienen ésta  no hubo unanimidad, el  Cardenal Segura fue expulsado de España mientras Vidal y Barraque era separatista.

En 1933 el centro derecha llegó al poder legalmente, pero la izquierda no lo aceptó y respondió con la Revolución de Asturias, que seguía el modelo soviético  y se acompañó de la  declaración de la República independiente de Cataluña. Este fué el comienzo de la guerra civil.

Algunos protagonistas de la República

–Manuel Azaña. Presidente de la República del 11-5-1936 al 27-2-1939.  Miedo físico tremendo.  Débil de carácter. Autor de frases estúpidas como la que pronunció ante la quema de conventos e iglesias: “todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano” o “España ha dejado de ser católica”. Ortega decía de él   “que no tenía ideas, sino ocurrencias.”

En la “velada en Benicarló” hizo un análisis perfecto de la situación política, pero después no hizo nada. Acertó cuando dijo: con Franco nos entenderíamos mejor, nosotros,  nuestros hijos o nuestros nietos, pero no con Negrín.

Francisco Largo Caballero. Personaje siniestro. Secretario General del PSOE desde  1932. Presidente del Consejo de Ministros desde 4-09-36 hasta el 17-05-37. Representaba el ala radical del PSOE. Stalin le dijo que moderara el aspecto externo de la revolución a lo que le contestó: la institución parlamentaria no goza entre nosotros de gran predicamento.

–Juan Negrín. Síntesis de todas las fechorías. Le sucedió al anterior. Era el hombre de Stalin en Madrid. Si hubiera ganado el Frente Popular, habría pactado con el Partido Comunista una dictadura filo comunista.

–Entre los intelectuales, Ortega, junto con Marañón y López de Ayala formaron la Agrupación en defensa de la República. Antes de un año se arrepentirían de haber traído la República. Es la famosa frase de Ortega “no es esto, no es esto”.    Terminarían apoyando a Franco contra los comunistas.

El error de Ortega fue, en lugar de sus escarceos republicanos, no haberse integrado en el régimen de la Restauración, para cambiarla desde dentro.

–Hay que recordar a Don Julián Besteiro, Secretario General del PSOE y de la UGT, desde 1925 hasta 1931, representante del ala moderada del PSOE, disponiendo de 1/3 del PSOE, perdió la secretaria general frente a Largo Caballero.

Don Julián profetizó: nos llevan a la guerra civil y no tienen ninguna seguridad de ganarla. Al terminar la contienda no se mereció el trato que le dio Franco: condenado a muerte, fue indultado, pero enfermo y desilusionado, murió al poco tiempo en la cárcel.

En resumen. En una primera fase  la República fue un proyecto masónico y totalitario copiado de  Méjico. Su obsesión fue la religión católica. Cuando se proclamó la República se quemaron más de 100 iglesias y durante la guerra se asesinaron más de 7.000 clérigos. Declarada la Guerra Civil, la República evolucionó hacia el totalitarismo soviético.

Actualmente cuando se habla en España de instalar la República, no se refieren a una república democrática y liberal, como la francesa o la inglesa, sino de reinstaurar la República del 36, la que terminó en una Guerra Civil.

En cuanto a los líderes actuales de PSOE, comenzando por Rodríguez Zapatero y continuando con Pedro Sánchez no siguen el ala moderada de Besteiro, sino la radical y frente populista de Largo Caballero y Negrín.

Enrique Gómez Gonzalvo.   19 de Febrero de  2016  (Referencia 19)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s