8 COMO NOS VEMOS LOS ESPAÑOLES

Los españoles como nación, padecemos una baja autoestima. Autoestima es aceptar nuestra historia, no estar descontentos con nosotros mismos, no exagerar la magnitud de nuestros errores,  no lamentarnos indefinidamente. En definitiva, querernos. Está especialmente acentuada en la izquierdaVeamos, lo que somos y lo que hemos sido y la percepción que tenemos de nuestra historia:

— La gran obra del descubrimiento y colonización de América para muchos fué un genocidio, se avergüenzan de ella y le llaman encuentro de civilizaciones.

–El Islam y los árabes. Nuestra historia ha sido una lucha constante contra los árabes desde que fuimos invadidos en el 711 por las huestes de Mahoma, hasta el intento de tomar el islote de Perejil, pasando por el saqueo de nuestras costas levantinas por los berberiscos en los siglos e y XVII, o las guerras contra los turcos en Lepanto.
Ellos hablan de Alianza de Civilizaciones, sinónimo de rendición, haciendo concesiones absurdas, por ejemplo, levantando mezquitas en nuestro país, desde las que se predica la guerra santa.

–De Francia, que junto con Marruecos han sido nuestros enemigos tradicionales, admiran su historia, la Ilustración, la Revolución Francesa y Napoleón
Con respecto a la Ilustración, es cierto que tuvo su origen en Francia, en el siglo XVIII con Voltaire, Montesquieu y Rousseau, pero las ideas fundamentales fueron expuestas 100 años antes por el inglés John Locke (1632-1679).
En cuanto a la Revolución francesa, aunque al principio las ideas eran buenas, desencadenó el terror y en la Vendée  se produjo el primer genocidio  dela edad moderna,  perpetrado por los fanáticos jacobinos.
Por lo que respecta a Napoleón, adelantándose a Hitler, quiso hacerse el dueño de toda Europa y la llenó de cadáveres. La historia lo ha tratado mucho mejor que a Gengis Kan o a Atila.
En cuanto al Mayo del 68 nuestros progres se derriten. En las entrevistas periodísticas o televisivas, cuando les preguntan por esa revolución contestan invariablemente: “yo estuve allí”.

Por lo que se refiere a los EE UU, la relación de nuestros progres de la ceja (Sabina, Serrat, Víctor Manuel) con los americanos es de odio-admiración. Odian a los americanos porque vencieron en la guerra fría a sus amigos comunistas, pero… no lo pueden evitar. Se ponen de los nervios cuando van a repartir los Oscar. Quieren que su hijo nazca en un hospital de los UU y no en Cuba (Barden). Se ponen un nombre americano, renunciando al que les puso su madre y pasan de llamarse Guillermo Toledo a William,  de José Miguel Monzón Navarro al Gran Wyoming

Este complejo de inferioridad se gestó fundamentalmente en el siglo XIX, tras la invasión napoleónica. Y es que Napoleón nos machacó, al coincidir con los peores reyes de nuestra historia (Carlos IV y Fernando VII), que le ofrecieron la corona española mientras el pueblo llano luchaba contra su ejército
-Nos causó un gran perjuicio económico: el que se derivan de tener un ejército extranjero durante 6 años, asesinando, matando y destruyendo.
-Produjo una división entre los españoles: patriotas (el pueblo llano) y afrancesados.
–Dificultó el triunfo del liberalismo, porque éste fue identificado identificado con lo extranjero y lo antirreligioso.
– Gran daño en nuestro patrimonio cultural, desde la profanación de la tumba del Cid, a la destrucción de tantos monasterios cistercienses e iglesias rurales románicas.
– Lo peor fué la imagen que nos formamos de nosotros mismos: nos veíamos como un pueblo inferior, reaccionario, al margen de la modernidad europea, lleno de curas carcas. En cambio, fuimos nosotros, los que vencimos al primer ejército de Europa en Bailén y más tarde en Arapiles y lo expulsamos de España, el primer paso para la derrota en toda Europa
Para los progres, Napoleón traía a España la modernidad y el liberalismo. ¡Pero cuando un dictador puede representar la libertad!
Este masoquismo, este flagelarnos, continuó durante todo el siglo XIX y el XX, sobre todo entre los intelectuales.

En esto, coincidieron el Regeneracionismo, movimiento intelectual de finales del XIX y XX, cuyo principal representante fue Joaquín Costa y la Generación del 98, con Unamuno como prototipo. La diferencia entre ellos es que los primeros realizaron un estudio más objetivo y los segundos eran más literatos.
Todos coincidieron. Todos con el mismo guión, sobre el fracaso español y el ser de España. Todos con el mismo juicio pesimista sobre España
-No les gustaba nuestra historia.
–Si se había seguido una dirección equivocada, era necesario eliminar las causas del error: catolicismo y monarquía.
–Aversión al Régimen de la Restauración, que asociaban a oligarquía y caciquismo y que en cambio era más liberal que todos ellos. En cambio, el período anterior era mirado con simpatía
– Creían en soluciones mágicas y no liberales. Joaquín Costa en un cirujano de hierro. Ortega en que “España es el problema y Europa la solución”.
— Empujaron a la clase política y a la opinión pública a la liquidación del sistema de la Restauración, dando paso a una dictadura (Primo de Rivera), a una República y finalmente a una guerra civil
Es cierto que Europa (Francia y Alemania) gozaban de una riqueza, un orden social y una cultura muy superiores. No sabían si se debía a un mayor aporte racial ario, a una mayor humedad climática, a la menor influencia del clero y de los militares, al espíritu protestante o a todo ello
No se daban cuenta de que Europa estaba sufriendo desde mediados del XIX cambios brutales, que no terminarían hasta 1945, con revoluciones, totalitarismo, dos guerras mundiales. En cambio, ellos se imaginaban una Europa pacífica, vertebrada, exenta de convulsiones.
Por el contrario, fueron pocos los que siguieron la moda del momento: fascismo o nazismo.

Aunque hay cosas en nuestra historia que no nos gustan, esto pasa en todos los países.
–En Francia las guerras de religión del siglo XVII, ocho en total de 1562 a 1598, entre católicos y calvinistas, que allí se llamaban hugonotes, fueron terribles. Basta recordar la Noche de San Bartolomé
–En EE UU ll Guerra de Secesión de 1861 a 1865, produjo 1.030.000 bajas, el 3 % de la población, porcentaje superior a la Guerra Civil Española.
–El pueblo alemán, tan culto él, aceptó el nazismo y fue responsable del holocausto

Un observador imparcial, por el contrario pensará que somos un pueblo alegre y trabajador, escasamente violentos en la actualidad y que somos un país en muchos sentidos estupendo, con dos mil años de civilización romana, cristina y europea a las espaldas, la duodécima potencia económica del mundo, con una alta renta per cápita, una calidad de vida excelente, un sistema de protección social que aún se sostiene, un clima benigno, una gastronomía extraordinaria, un patrimonio artístico y monumental entre los dos o tres más importantes del mundo, una industria turística poderosísima, una excelente red de infraestructuras, unas instituciones antiquísimas, empezando por la propia monarquía, un país, en fin, plenamente integrado en la Unión Europea, el euro y todas las instituciones internacionales habidas y por haber.

Pues bien, nuestra autoestima continúa baja y ahora más que nunca, algunos- bastantes quieren dejar de ser españoles.

ENRIQUE GóMEZ GONZALVO. Diciembre 2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s